Haza

Cuna de la humanidad

Según los conocimientos actuales, la cuna de la humanidad estaba en África Oriental. Nuestros antepasados eran todos africanos que se extendieron desde aquí por todo el mundo. Los hadzabe todavía viven en una etapa cultural muy temprana en el Grabenbruch de África Oriental, el hogar original de nuestros antepasados. No son ni agricultores ni ganaderos, pero, como nuestros antepasados, viven como cazadores y recolectores. Los perros viven en su asociación tribal, pero no están entrenados y no se comunican con los humanos. No saben qué decir y no reaccionan cuando se les habla. Aquí queda claro que no es el hombre quien “se ha acercado al perro”, sino el perro quien se ha unido al hombre como fuente de alimento. El fuego enciende al hadzabe con un palo de madera que se asienta en el hueco de una tabla de madera y se gira rápidamente entre las manos. El calor friccional resultante enciende la hierba seca. Los hombres cazan con arco y flecha, recogen bayas y miel silvestre. No se utilizan macetas, pero los animales cazados, animales más pequeños con pelo o plumas, se ponen al fuego y se comen sin tratamiento culinario. El suministro de alimentos suele ser muy bajo, por lo que los hadzabe tienen poco más que el mínimo necesario para sobrevivir. No cavan pozos, sino que beben agua de pozos naturales. Los hadzabe no construyen chozas ni tiendas de campaña; pasan el día y la noche al aire libre, a veces bajo un saliente de roca. No tejen ropa y no procesan metal. Compran cuchillos y puntas de flecha en trueque de las forjas de Datoga, una tribu vecina. Los hadzabe no tienen una relación genética estrecha con los pueblos vecinos y su lengua es independiente, la escritura es desconocida. Su naturaleza es seria y reservada, pero amistosa. Por lo poco que tenían, siempre quisieron darme algo. Los hadzabe pueden ser vistos como un fósil viviente, una sociedad en la que nosotros, en nuestra patria ancestral, nos encontramos con nuestros antepasados primitivos. Las fotos muestran dos grupos diferentes de Hadza, en la fogata de la mañana y en la caza.